DIFICULTADES Y RIESGOS

Por Eso! trabaja en un ambiente de alto riesgo y enfrenta problemas y retos complicados. Los cambios no se logran de un día a otro. Para lograr cambios sostenibles en el tiempo (o sea: cambios de conducta) y romper con hábitos arraigados, es imprescindible entrar a un compromiso de largo plazo. La complejidad y la larga duración del proyecto conllevan riesgos. Un sinnúmero de factores tienen influencia sobre el éxito del proyecto. Factores fuera de nuestro control como condiciones climatológicas extremas, huelgas, tensiones políticas y otros factores que hemos aprendido reconocer a lo largo de los años y ya logramos anticipar algo gracias a nuestra experiencia. Por ejemplo, dejar de seguir la forma de trabajar de otras organizaciones y autoridades de ‘regalar todo’ y saber manejar la sorpresiva llegada de otra organización cuyo método se cruza con la nuestra.
La posibilidad de que un proyecto pueda ‘fracasar’ es bajo, la posibilidad de que un proyecto necesite más tiempo y energía de lo que previamente se anticipaba, existe. Además también existe la posibilidad de que un proyecto se modifique.

Para resolver estos problemas complejos y evitar los riesgos, ante todo necesitamos colaborar. Colaborar con la comunidad misma, pero también con las autoridades locales, regionales, nacionales y con otras ONGs. Todas las etapas del proceso se deciden en acuerdo con todos los involucrados. Por esta razón Por Eso! prefiere no llamarlo una intervención pero más bien un proceso en el cuál, paso a paso, se lograrán cambios duraderos.

CRITERIOS DE SALIDA

Los criterios de salida se pueden describir de la siguiente manera:

Respecto a los 11 biohuertos educativos se ha obtenido un logro importante, siendo la colaboración con el Ministerio de Educación que se encarga de este proyecto desde el 2016. Trabajando de la mano con Por Eso!, en este momento están trabajando para incluir los biohuertos educativos en el currículo escolar en las 11 escuelas de Por Eso! y ojalá también en muchas otras escuelas en la región Cusco.

La máxima duración del proyecto de mejoras de vivienda y la construcción de invernaderos familiares es de 5 años. Nuestra meta es lograr una participación mínima de 50% de los comuneros. Cada comunidad necesita una estrategia ligeramente diferente, pero la planificación del proyecto para una comunidad en general se resume de la siguiente forma:

Año 1- 1ra fase: Instalar los biohuertos educativos e invernaderos comunales + ordenamiento de las viviendas a través del programa ‘Vivienda Saludable’. En el primer año instalamos fogones mejoradas y la casas deben tener su bio- huerto familiar.

Año 2- 2da fase: Seguimiento Vivienda Saludable. Incluye la instalación de las  alacenas, conservadoras,  invernaderos,

Año 3- Continuar las implementaciones; manantes de agua y riego por goteo.

Año 4/5/6- Monitoreo/capacitaciones