LAS ACTIVIDADES

1ra fase: asegurar la seguridad alimentaria con los biohuertos educativos

Las actividades se enfocan principalmente en asegurar la seguridad alimentaria, asegurando una nutrición saludable y variada para la escuela y la comunidad a lo largo del año. Junto con los comuneros y las escuelas construimos los invernaderos y sembramos los biohuertos. Después de eso, los profesores (con la ayuda de Por Eso!) dictan clases semanales de biohuerto educativo. Lo hacemos en colaboración con el Ministerio de Educación, algo que nos trae mucho orgullo. El Ministerio quiere implementar el curso de biohuerto educativo creado por Por Eso! en muchas otras escuelas.

Al inicio de un proyecto nuevo casi siempre hacemos mejoras la cocina escolar o construimos una nueva. Luego la equipamos con los implementos necesarios. Además, en cooperación con la escuela y la municipalidad, construimos un comedor y lo amoblamos con mesas y bancas.

En 2017 trabajamos en 11 escuelas

2da fase: mejoras de viviendas

Una vez que las clases de biohuerto educativo y de cocina hayan iniciado (suele ser después de 1 año), visitamos a las familias en sus hogares y cuando lo vemos necesario, los animamos a mejorar las condiciones dentro y alrededor de la casa para poder escapar de la situación de extrema pobreza. Aquí en enfoque está en la higiene y la nutrición saludable. Para esto, Por Eso! está siguiendo los lineamientos del programa ‘Familias Saludables’ de la OMS, un programa escalonado que se desarrolló e implementó en América Latina. Sin embargo, las familias tienen que ganarse las instalaciones, nunca se lo regalamos.

Entre otras cosas, trabajamos de la mano con la familia para: separar la ‘cocina’ del dormitorio; asegurar que los animales (normalmente cuyes y pollos) se críen afuera de la cocina; recubrir las paredes con barro; y pintar la casa. Además instalamos cocinas mejoradas. Además instalamos alacenas y refrigeradoras ecológicas, manantes de agua y sistemas de riego por goteo. Todas las familias en el programa de Vivienda Saludable tienen que tener un biohuerto. Esa es la primera condición para su participación. Un biohuerto donde están aplicando las técnicas aprendidas en el biohuerto comunal. La recompensa máxima del programa Vivienda Saludable es tener un invernadero propio: el invernadero familiar.

También les ayudamos a las familias vender sus verduras. Les ayudamos encontrar lugares donde pueden vender los cultivos que les sobran. Desde abril 2015, más de 60 familias han vendidos cultivos a través del proyecto de canastas de verduras orgánicas. Más info aquí: www.facebook.com/panzaverdeperu

en 2017 nuestro alcance es más de 1000 familias a través de 11 comunidades